BERLÍN – Europa ha marcado un hito en la movilidad sostenible con la puesta en marcha de la primera línea ferroviaria comercial impulsada totalmente por hidrógeno verde. Este sistema, que conecta diversas ciudades fronterizas, emite únicamente vapor de agua y calor, eliminando por completo la dependencia de motores diésel en rutas no electrificadas.

Expertos en ingeniería de transporte señalan que esta tecnología es la respuesta definitiva para las rutas de larga distancia donde las baterías eléctricas resultan demasiado pesadas o ineficientes. Se espera que para finales de 2026, otros países del continente adopten este modelo, reduciendo drásticamente la huella de carbono del sector transporte en la región.